Guardería Colorín Colorado

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martes, 15 de octubre de 2013

Niños que no comen...

¡¡Hola amigos!! ¿Cómo están? Esperamos que Genial, que estén disfrutando mucho de la semana.
Nosotros como cada martes les traemos un tema de interés, hoy el tema es sobre aquellos niños que no comen bien, hemos escogido este tema aprovechando que mañana miércoles 16 de octubre, es el Día Mundial de la Alimentación.

Nuestros pequeños en la guarde han ido trabajando durante toda la semana pasada y lo seguirán haciendo esta semana, la introducción de nuevos alimentos.Tales como la fruta, algo esencial en el crecimiento de los más pequeños.

Comenzamos...Esperando como siempre que les sea de utilidad :)

Antes de empezar:


  • Este artículo está dedicado a padres y madres de niños entre 2 a 12 años, que se sienten preocupados porque sus hijos comen poco o menos de lo que sería suficiente.
  • No existe una cantidad universal para los niños.Cada uno toma diferentes cantidades.
  • Lo mejor para asegurarse si verdaderamente su hijo está comiendo lo suficiente y adecuadamente es consultar al Pediatria.
  • Hay una regla de oro: ningún niño sano dejará de comer si tiene alimento a su alcance.Si no está sano, primero trate la enfermedad.
  • En cualquier caso hay que evitar una creencia frecuente: que no importa qué tomen cualquier cosa (por ejemplo dulces o bollería industrial) y a la hora que sea, con tal de que el niño tenga algo en el estómago.
Orientaciones para afrontar la comida del niño.

  • Establecer un ritual:
              -Establezcan un ritual previo a las comidas.Puede consistir en preparar la mesa.
             -El ritual ayuda, por un lado, a pasar de la actividad previa al momento de la comida; por otro                       predispone al niño para comer.


  • Hacer de la comida un momento agradable:
            -La segunda medida sería hacer de la comida un momento agradable para todos.
            -Si es así, el niño lo vivirá como algo positivo y estará predispuesto.
            -Por ello, se aconseja comer con tiempo suficiente, sin prisas, comer con el niño, comentar con él la             jornada y evitar discusiones,amenazas o comentarios relativos a lo mucho o poco que come.
  • No picar antes de las comidas:
            -Si queremos que el niño llegue con apetito , evitemos que pique una hora antes de la comida.
            
  • Ofrecerle pequeñas cantidades:
           -Si el niño tiene menos de 7 años ofrézcanle cantidades muy pequeñas de comida.
           -Esto quiere decir que, por ejemplo le serviremos 3 cucharadas soperas de legumbres en el plato.
           -Si quiere más lo pedirá.
  • Nunca forzarlo a comer:
           -Los padres deben ofrecerle el alimento en pequeñas cantidades, pero no forzarlo a comer.
          -Hay muchas maneras de forzarlo: amenzarle de que no se va de la mesa si no come; presionarle para           que tome un poco más; chantajearlo; hacer comentarios despectivos; decirle que lo llevarán al                        médico, gritarle...Ninguna de esas formas se debe utilizar.
           -Le ofrecemos la comida en el orden que tengamos previsto y que él decida cuánto quiere comer, sin              más comentarios.
  • No beber refrescos:
         -Otro comportamiento a suprimir es beber refrescos o zumos durante la comida.
        -Estas bebidas tienen un gran efecto saciante, con lo que el apetito desaparece rápidamente.
  • Comer sin distracciones:
          -Aunque muchas veces se cree que los niños comen sólo si ven la televisión, la realidad es que las                distracciones no ayudan a comer mejor; puede que el niño distraiga el apetito y lo pierda, o por el                contrario que coma más de lo que en realidad debe.
         -La comida es un momento privilegiado para hablar con los niños, no desaprovechen esta ocasión.

  • Limitar el tiempo:
          -La comida debe ser un momento tranquilo, sin prisas, pero el tiempo es limitado.
          -Parece que 30 minutos para la comida es más que suficiente.En niños pequeños incluso,menos.
  • No comer entre comidas:
         -La mayoría de los especialistas aconsejan realizar las tres comidas principales y dos tentempiés: uno a          media mañana y otro a media tarde.
        -Fuera de ese tiempo el niño no debería de comer si queremos que llegue con apetito a la comida.

  • Mejor menú que a la carta:
         -Una buena estrategia es elaborar un menú semanal para toda la familia.
        -El menú debería asegurar que la dieta es variada y que están presentes todos los alimentos necesarios.
        -Es recomendable elabarorar el menú con el niño, de manera que también se puedan incluir sus                     preferencias.
       -Al niño, por tanto  le ofrecemos la comida prevista en el menú, como a toda la familia y no le daremos        un plato alternativo si no le gusta.



Hasta aquí por hoy, los esperamos el próximo martes con más cositas, que tengan una ¡¡¡Feliz Semana!!! Les mandamos muchos besotes ;)


martes, 8 de octubre de 2013

"¡Es mío y solo mío!"

¡¡Hola a todos!! ¿Cómo están? Esperamos que genial, como cada martes les traemos un pequeño artículo de interés.Esperemos que les sirva.

Comenzamos...


¿Por qué nuestro hijo de dos años no es capaz de compartir sus cosas con los otros niños, y ni siquiera con sus propios padres? ¿Es un niño egoísta? Debemos tener claro que la actitud posesiva es normal en los niños de esta edad. Nuestro hijo todavía no entiende que una cosa le pertenece aunque la preste y la comparta. Tampoco entra en su cabecita que no puede tener todo lo que pide. Nuestro trabajo como padres y educadores consiste en conseguir que interiorice estos valores, teniendo en cuenta que nuestra actuación es un modelo importantísimo para su futuro comportamiento.

"Mío, mío y sólo mío". Éstas son palabras familiares para los padres que tienen hijos de dos años, e incluso un poco más mayores. En la escuela podemos ver a un niño apropiándose de los juguetes de sus compañeros o al mismo niño reaccionando de manera agresiva si alguien intenta arrebatarle los suyos. No hay por qué intranquilizarse. Esta actitud es comprensible y, de hecho, necesaria en su desarrollo: nuestro hijo está viviendo una etapa de egocentrismo. Durante este período intenta satisfacer sus deseos y enseguida ve en peligro todas sus posesiones, que son las que le proporcionan la diversión y el placer. El niño de esta edad todavía no es consciente de que los otros también tienen juguetes, y de hecho aún le costará un par de años aprenderlo. Debemos entender que necesitará tiempo -durante el cual decidirá qué quiere prestar y qué no-- para asimilar los valores del intercambio y la generosidad.


Nosotros podemos regular estas conductas egocéntricas evitando darle todo lo que pida y recompensando las acciones generosas, por ejemplo, cuando comparte un juguete. Además, podemos demostrar qué conducta queremos a través de nuestro ejemplo.
Nuestro papel es básico para su educación, no sólo porque somos quienes premiamos o reprochamos sus acciones sino también porque tenemos la responsabilidad de explicar por qué "quitarle el osito a Marcos no está bien".

Algunas indicaciones útiles sobre cómo podemos transmitir valores como la generosidad son:
  • Establecer previamente las normas del "juego". Hay que negociar. Por ejemplo, explica a tu hijo que debe prestar sus juguetes a los otros niños, y que eso también debe hacerlo en casa, donde las cosas son de todos y no sólo suyas. Poco a poco irá aprendiendo que los otros también tienen "cosas" (la merienda, un juego nuevo, etc) que le gustaría que compartieran con él.


  • No crear sentimiento de pérdida. Si tu hijo ha decidido compartir su "amada manta" con un amigo suyo, asegúrate de que ésta volverá a sus manos. En caso contrario, puede tener la sensación de que ha perdido su preciado objeto y por tanto le costará volver a prestar sus cosas. Si llega esta situación y al principio tu hijo se muestra rebelde no se lo reproches porque, igual que los adultos, tiene sus derechos y ha de saber defenderlos.


  • Exigirse a sí mismo lo que quiere exigir a los otros. Si quieres enseñarle qué es la generosidad, muéstrale ejemplos. Nosotros le servimos de modelos y es fácil que más adelante nos imite. Si te pide algo, actúa como querrías que él lo hiciera.

  • Ponerse de acuerdo con nuestra pareja en todo lo referente a la educación de los hijos. Es muy típica la situación del niño que quiere salir al parque y que sabe perfectamente a cuál de los dos debe acudir para cumplir sus deseos. Esta situación es especialmente cierta en los hijos de padres separados. Hay que tener cuidado e intentar no crear rivalidades ni hacer chantaje emocional.


  • Relación entre comprensión y exigencia. A veces se puede pensar, equivocadamente, que ser poco exigentes con nuestros hijos está asociado con ser más comprensivos. Para una buena educación es tan importante ser comprensivos como tener un nivel de exigencia adecuado a su edad.


  • Importancia de la participación. Crear situaciones de participación y cooperación con los hijos, estimulando un trabajo y unas actitudes que son las que se han de aprender. Promover la construcción en equipo de un puzzle, ya que en el correspondiente intercambio de piezas será muy fácil que aparezcan conductas de "mío, mío, mío". Los juegos de grupo son muy apropiados para estas edades porque les enseña la importancia de compartir con los demás.


  • Saber resistir ante frustraciones y dificultades. Hay que ser perseverantes. Se trata simplemente de una etapa infantil. La paciencia es básica mientras se producen los cambios.


  • Reforzar las conductas positivas. Decirle por ejemplo: "Eres un encanto" o "Eres un amor" cuando nuestro hijo preste un juguete a su hermano o a un amigo, o cuando muestre cualquier conducta de colaboración.


  • Tener claros los valores que queremos inculcar y actuar consecuentemente. Prémialo con la lectura de un cuento cuando comparta sus libros con su hermano pero no ignores esta conducta (al menos mientras estás tratando de que la aprenda) al día siguiente porque estás cansado o tienes un mal día. Cumple con tus promesas.Si le has dicho que le leerás un cuento, mantén tu palabra.


  • No coaccionar afectivamente. Son muy contraproducentes frases como: "Si no prestas el coche a Luis, mamá no te querrá" Estás reduciendo el valor de la generosidad a una mera transacción emocional. Tu hijo no aprenderá a ser generoso sino todo lo contrario. Compartirá sus cosas para conseguir algo a cambio: tu cariño y atención. Hay que hacerles comprender que las sanciones o límites que reciben por nuestra parte son independientes a nuestro cariño por ellos. Eso es incondicional.


  • Los niños, unos más y otros menos, necesitan atención y mucha paciencia. No podemos emitir juicios precipitados pensando que tenemos un hijo desconsiderado. Dale tiempo y ayúdale a resolver sus dudas.

En resumen, cuando nuestro hijo actúe de forma interesada, cuando pensemos que tiene un comportamiento egoísta, debemos comprender que a esta edad todavía no ha interiorizado valores básicos como la generosidad. Nuestro papel educativo como padres es imprescindible para darle a conocer todas las experiencias posibles para que aprenda a su ritmo. Experiencias como nuestras propias conductas (respetar, amar, compartir, prestar) y nuestras actitudes (tener paciencia, ser coherentes, comprensivos…) son las que mostrarán un modelo familiar claro para el niño.



Hasta aquí por hoy, los esperamos la próxima semana con más novedades.
Les deseamos una ¡¡Feliz Semana!!
Les mandamos muchos besotes ;)

martes, 1 de octubre de 2013

Pesadillas y terrores nocturnos

¡¡Hola a todos!! ¿Cómo están? Esperamos que Genial.Hoy es martes y como cada martes les traemos un tema de interés.
Esperamos que les sirva.

Comenzamos...

¿Qué son las pesadillas?


  • Se trata de un sueño largo y elaborado que provoca una intensa ansiedad o terror, que termina con el despertador del niño,pasando rápidamente del estado de sueño aun estado de alerta.
  • La sensación de miedo o ansiedad se prolonga una vez despierto y el niño se deja consolar por los padres.
  • Cuando se despierta,es capaz de describir la secuencia de lo que estaba soñando con detalle.
  • El contenido de los sueños suelen ser peligros físicos (ataques, persecuciones...).En otros casos el peligro es más útil: fracasos personales, situaciones embarazosas...
  • Suelen aparecer en la segunda mitad de la noche, hacia el amanecer.
¿Qué las puede favorecer?

  • La presencia de pesadillas de manera esporádica es algo completamente normal y no debe alarmar a los padres.
  • En ocasiones, puede estar relacionado con algo que ha causado inquietud en el niño: programa de televisión , historias de miedo, angustias de los padres...
  • Los niños inseguros son más propensos.
  • También son más frecuentes en niños sometidos a un estrés psicológico y social intenso.
¿Cómo tratar las pesadillas?

  • Cuando ocurre una pesadillas los padres deben centrarse en tranquilizar al niño y darle seguridad si se despierta.
  • NO debemos llevarlo a la cama de los padres porque los acostumbramos y estropeamos el buen hábito de sueño.
  • Tampoco debemos hablar del contenido del sueño en el momento ni encender la luz.El contenido lo comentaremos durante el día.
  • Evitar la excitación excesiva; programas violentos, historias de miedo...
  • Si el contenido del sueño se repite con frecuencia, investigar qué le provoca ansiedad, tratar de hablar sobre ellos y serenarlo.
¿Qué son los terrores nocturnos?.

  • El niño comienza a gritar y llorar angustiosamente en medio de un sueño, manifestando miedo intenso, como si viese algo terrorífico, siendo muy difícil despertarlo o calmarlo.
  • En ocasiones, el niño se despierta bruscamente, no suele reconocer a los que le rodean, no recuerda nada del contenido del terror o sólo imágenes fragmentadas.
  • En todo caso, a la mañana siguiente, no recuerda nada de lo sucedido.
  • Se suelen producir en la primera mitad de la noche.Duran de uno a diez minutos.
  • Suelen aparecer alrededor de los 2 ó 3 años, predominando entre los 4 y 7 años.
¿Qué las puede favorecer?

  • Llegar a la noche demasiado cansado puede provocar un sueño muy profundo, donde se producen los terrores nocturnos.
  • También suele haber antecedentes familiares de terrores nocturnos o sonambulismo.
  • Sólo en algunos casos muy poco probables, están relacionados con problemas psicológicos del niño.
¿Cómo tratar los terrores nocturnos?

  • Lo primero que hay que saber es que no producen sufrimiento en el niño, ni son debidos a psicopatología ni a acontecimientos terribles en sus vidas.
  • Cuando ocurran, los padres deben centrarse en estar junto al niño, intentar tranquilizarle y dejarlo dormir al terminar el episodio.
  • Normalizar las pautas de sueño: evitar que llegue excesivamente cansado a la noche; una pequeña siesta suele ser útil.
  • Suelen desaparecer en la adolescencia.
¿En qué se diferencian las pesadillas de los terrores nocturnos?

  • En las pesadillas el niño recuerda a la mañana siguiente el contenido del sueño; en los terrores nocturnos no recuerda nada de lo soñado.
  • En las pesadillas el niño se suele despertar y se deja calmar por los padres.En los terrores nocturnos no suele despertarse y los intentos de calmarlo suelen ser inútiles.
  • Los terrores nocturnos suelen ocurrir en la primera mitad de la noche, en la fase más profunda del sueño.Las pesadillas, son más frecuentes en la segunda mitad de la noche.
¿Cuándo consultar a un especialista?

  • El criterio para consultar a un especialista suele ser que alguna de las dos perturbaciones afecten a las actividades habituales del niño o estén produciendo un malestar significativo.
  • Por ejemplo, que sea un impedimento para poder ir de excursión, que le esté provocando miedo y preocupación a quedarse dormido...
  • Si se cumple alguno de esos criterios o son demasiado frecuentes, es conveniente consultar a un especialista para determinar si hay alguna otra problemática de tipo psicológico.



Esperamos que les sirva, les mandamos muchos besitos y que tengan una ¡¡Feliz Semana!!

Hasta el próximo martes, con más cositas ;)


martes, 24 de septiembre de 2013

La tartamudez en la etapa infantil...

¡¡Hola a todos!! ¿Cómo están?Esperamos que suuper bien, como cada martes traemos un tema de interés.
Hoy vamos a hablar sobre la tartamudez en la etapa infantil.
Comenzamos...

¿En qué consiste?.


  • Es una alteración del habla , caracterizada por repeticiones, interrupciones o bloqueos.Puede acompañarse de una resistencia física, frustración y temor a hablar
  • Antes de los 6 años, es normal que aparezcan ciertos bloqueos y repeticiones por el desarrollo del lenguaje o asociado a situaciones de estrés.
¿Cuándo tratarla?.

  • La mayoría de los especialistas aconsejan no realizar un tratamiento correctivo sistemática antes de los 7-8 años, pues suele ser ineficaz y hasta perjudicial.Hasta esta edad el problema se suele reducir o desaparecer, con las orientaciones que ahora os ofrecemos.
Causas y factores que contribuyen.

  • Los padres suelen culpabilizarse de las dificultades de fluidez y tartamudez.Vosotros no tenéis la culpa.
  • La tartamudez es un trastorno que se produce en todas las culturas del mundo y cuyo origen no está del todo determinado.Las causas pueden ser múltiples.
  • Los antecedentes familiares suelen ser un factor contribuyente; si los padres tartamudean es más probable que tengan hijos tartamudos.
  • El ambiente familiar puede contribuir: un ritmo de vida acelerado, muy exigente o algún acontecimiento estresante ( nacimiento de un hijo, mudanza...) puede afectar al habla.
¿Qué podéis hacer en casa?

  • No manifestar una preocupación excesiva.
  • Debéis hablar con el niño o la niña de forma lenta y relajada, empleando frases cortas y palabras sencillas.
  • Reservar un período breve cada día en el que uno de los padres puede relacionarse solo con su hijo.El objetivo es trasmitirle la sensación de que es el centro de la actividad durante ese tiempo.
  • La familia debe establecer turnos en las situaciones de conversación competitiva y respetarlos ,por ejemplo durante las comidas, en el coche...
  • No terminar las frases del niño, esperad con paciencia que termine de hablar.
  • No interrumpáis ni habléis por él.
  • No hacerle repetir cuando ha "tartamudeado".
  • Evitar burlas de los hermanos o familiares por su habla, y mucho menos castigarle o regañarle.
  • Debéis enlentecer el ritmo de vida en el hogar, después de que el niño diga algo, los padres debéis deteneos 1 ó 2 segundos antes de contestar.
  • Muchos niños y niñas tienen más dificultades cuando están cansados o estresados: en la medida de lo posible adelantaros a estas circunstancias.
  • Haced que el niño hable en un tono de voz suave.
  • Practicad el "habla al unísono": En una adivinanza o algo que el niño sepa de memoria, los padres hablan a la vez que él.Poco a poco van bajando el tono de voz.
  • Otro ejercicio consiste en que el padre hable despacio y el niño vaya repitiendo lo mismo que el padre.Después se intercambian los papeles.
  • Enséñale a respirar profundamente por la boca.Que se ponga una mano en el pecho y otra en el estómago.Mientras inhala su estómago debe hincharse y moverse más que su pecho.Practicad este ejercicio varias veces al día.
¿Cuándo consultar a un especialista?.

  • Si pasado un tiempo prudencial ( un mes o dos) en el que se han aplicado estas medidas no hay mejora, debéis comentarlo al pediatra o a un logopeda para que valore la necesidad de intervenir.
  • Si tartamudea bajo tensión física: además de las disfluencias el niño acompaña el habla con movimientos de los ojos o de otro tipo.
  • Si muestra una preocupación excesiva por el tema o sus dificultades le hace evitar hablar o relacionarse normalmente con otros niños.


Esperamos que les haya servido, nos vemos la próxima semana.
¡¡Feliz semana!!
Besotes enormes ;)

martes, 17 de septiembre de 2013

Mi hijo/a no me hace caso...

¡¡Hola a todos!! ¿Cómo están? Esperamos que suuuper Bien, con ánimo para toda la semanita.
Como cada martes hablamos de un tema de interés hoy el tema es: Mi hijo/a no me hace caso.Un tema que a muchos padres nos preocupa.

Allá vamos...

¿Qué hacer para que obedezca?

1º: Establecer Normas.


  • El niño debe disponer de unas normas claras y concretas.
  • Las normas estarán referidas a los diferentes tiempos,espacios, trato con las personas y los objetos
  • Las normas se adaptarán a la edad y madurez del niño
  • Las órdenes que se le den al niño, no serán caprichos personales, sino que estarán referidas a esas normas básicas, solo serán un recordatorio.
  • Algunos ejemplos de normas son:
                 -Los juguetes se recogen al terminar
                 -El abrigo se cuelga en la percha.
                 -Se come sentado en la silla.
                 -Al volver del parque te bañas.
                 -Se cruza la calle cogido de la mano.

2º: ¿Cómo dar las órdenes?
  • Hay que asegurarse de que nos escuchan y atienden cuando le damos una orden.
  • Deben ser claras y concretas, expresar claramente qué estamos esperando que hagan.
  • Deben darse con seguridad y contundencia.La orden puede ser una pregunta: "¿Quieres recoger?".
  • Dar las órdenes de una en una, evitar dar muchas a la vez.
  • Dejar un tiempo prudencial para que la lleven a cabo.
  • Supervisar que las órdenes se cumplen adecuadamente.
  • Elogiar al niño cuando las cumple.
3º: Prestar más Atención.
  • El niño debe descubrir que se le presta mucha más atención cuando se porta bien que cuando se porta mal.Igual ocurre cuando cumple las normas y obedece.
  • De esta forma aumentaremos la probabilidad de que se vuelva a comportar así y le indicaremos de manera concreta cómo esperamos que se comporte la próxima.

¿Qué hacer si desobedece?

1º:Llamarle la atención.

  • Si a pesar de lo anterior el niño desobedece, se le llamará la atención un máximo de tres veces.
  • La primera vez se le recordará la orden.
  • La segunda llamada se hará con más contundencia.
  • La tercera y última, se le anticiparán las consecuencias si no obedece.

2º: Obligar.

  • Cuando se ha atendido las llamadas de atención, se acudirá y se le obligará a lo que se le ha mandado, recoger, ordenar, ir a cenar....
3º: Reprimenda

  • Cuando desobedecer tiene una consecuencia negativa, se le dará una reprimida breve y contundente, recordándole la norma.
4º: Retirada de privilegios.
  • Cuando la desobediencia es muy reiterativa, se le puede retirar algún privilegio (un juguete, una actividad que le guste...)
  • Se debe aplicar lo antes posible.
  • El tiempo de retirada debe ser breve: Es igual de efectivo retirarle un juguete una hora (en niños pequeños ) o una tarde (en más mayores) y será más facil llevar a cabo.
5º:  Ser coherentes.
  • Es importante que los hijos vean que sus padres son coherentes con las normas.
  • Si decimos que "no" tiene que ser "no".
6º: No premiar la desobediencia.
  • El niño no puede aprender que con su mal comportamiento e insistencia consigue cambiar las decisiones de sus padres.
  • Si el niño desobedece y se sale con la suya, estaremos "premiando" su mal comportamiento y aumentará la probabilidad de que vuelva a hacerlo en una situación similar.
7º: Acuerdo entre la pareja 

  • Los niños deben recibir el mismo mensaje de papá y de mamá.Si existen discrepancias, nunca deben mostrarse delante del niño.



Esperemos como siempre que les haya servido y gustado.Nos vemos la próxima semana con más cositas.
Le deseamos una ¡¡Feliz Semana!
Besotes gigantes ;-) 

martes, 10 de septiembre de 2013

La familia y los límites.

¡¡Hola a todos!! ¿Cómo están? Esperamos que Genial.Nosotros como cada martes les traemos un tema de interés, hoy un poco de los límites, un tema que nos preocupa a muchos.
Esperando como siempre que les sirva...
¿Comenzamos?

La familia y los límites.

Seguramente, todos hemos sido testigos alguna vez de cómo un niño controla a su madre en el supermercado.¡Cada pasillo y cada estantería son grandes tentaciones! Galletitas, golosinas, cereales, dulces..., es muy difícil aceptar un NO.La madre, que no quiere pasar vergüenza delante de la gente, le ruega al niño que se calme para que deje de montar un escándalo.Y finalmente le compra "algo" para recuperar el control.¡Pero esto es solo una ilusión!

¿Qué significa la palabra límite? ¿Por qué debemos poner límites?

Según el diccionario, la palabra límite significa "línea real o imaginaria que separa dos terrenos, dos países, dos territorios"; significa también "fin, término"; " extremo a que llega un determinado tiempo" y también " extremo que pueden alcanzar lo físico y lo anímico".En síntesis, un límite es una línea demarcatoria que indica " aquí comienza mi propiedad.".Define dónde comenzamos y dónde acabamos.De qué somos responsables y de qué no.El dueño de una propiedad es el único responsable de lo que ocurra dentro de sus límites.Parece fácil de reconocer en el mundo físico, pero este principio rige también para todas las relaciones entre las personas, y tanto en lo referente a los límites con uno mismo como a los límites de los otros.
Los límites permiten diferenciarnos de otras personas.
¿Cuáles son los alcances de nuestra responsabilidad?¿Dónde comienzan los límites de los demás? Todos sabemos que invadir la propiedad privada tiene consecuencias, implica sanciones.Y estas consecuencias sirven para darnos cuenta de que no respetar los límites ajenos es grave, como lo es también que los otros no respeten nuestros límites.
El problema de límites tiene dos caras:

  • Para quien no puedo ponerlos ( y todos tenemos que aprender a hacerlo para ser respetados en todas las áreas de nuestra vida)
  • Para quien no puede respetar los límites ajenos.
¿Cómo actúa una persona sin límites o con límites muy débiles?
Los límites no se heredan, no vienen dados; se enseñan , se construyen, se trabajan.
Y las etapas más importantes son los primeros años, cuando se forma nuestro carácter y las bases de nuestra personalidad adulta.
Cuando los padres no enseñamos a nuestros hijos a respetar los límites, les estamos haciendo creer que son omnipotentes, que sus deseos están siempre por encima de los demás.Si crecen sordos al NO, les estamos impidiendo ejercitarse para los NO que la vida misma se encargará de ponerles.Por otro lado, el hijo que siente que puede hacer lo que quiera, crecerá de manera egocéntrica.
Sentirá que el mundo gira alrededor de sus deseos y en esto les estaremos mintiendo además de hacerles daño.

Hay otra forma en que aparecen las dificultades con los límites, y es cuando estos son muy débiles.Y es el hijo que no puede hacer uso de su libertad para decir NO, para poner límites al avance del otro, a los que no se comportan correctamente con él.Temen perder la relación con la otra persona y acceden siempre a sus exigencias, posponiendo sus propias necesidades y deseos.
Cuando a los niños no se les enseña a decir NO o los adultos no los respetamos, quedarán incapacitados para defenderse ante el atropello del otro.Un niño tiene que poder decir "no estoy de acuerdo con eso", "no quiero jugar contigo", "no me gusta esto"....


¿Cómo actúa un niño con límites claros?

Como padres, debemos transmitir a nuestros hijos que son bienvenidos, amados y que estamos a su lado de manera incondicional , física y emocionalmente.Ofrecerles un mundo seguro, estable , que los ayude a crecer incorporando aquellos fundamentos que les permitan sentir que tienen control sobres sus vidas y sobre sus decisiones.Formar hijos bien adaptados con amor genuino y disciplina firme los llevará a desarrollar seguridad y autonomía.Muchas veces, los padres para evitarles dolor, les aliviamos las consecuencias negativas de sus actos, y las conductas tienen naturalmente sus consecuencias y estas son los mejores métodos de enseñanza.Como padres, deberíamos dejar que nuestros hijos cosechen las consecuencias naturales de sus conductas.

Criarlos con amor y límites, con ternura y consecuencias , hará niños seguros de sí mismo, con un sentido de control sobres su vidas y les permitirá asumir la responsabilidad sobres sus decisiones y no depositarlas en otros.Aprender a elegir y a asumir las consecuencias.

Y la construcción de estos límites es evidente a los tres años , cuando el niño tiene que lograr ser capaz de vincularse con los otros sin temor a perder su libertad; decir NO  sin temor a perder el amor de los otros y aceptar el NO de los otros sin inhibirse o retraerse emocionalmente.

"No solo las relaciones sanas, sino también los caracteres maduros se construyen a partir de los "no" oportunos."

Conclusión.

Si queremos tener hijos libres y responsables, tendremos que estar dispuestos a poner límites.Es una tarea que no podemos eludir y que muchas veces requerirá de un esfuerzo extra.¡Vale la pena intentarlo!

Hasta aquí por hoy, los esperamos el próximo martes con más cositas, como siempre esperamos que les haya servido y gustado.
Que tengan una ¡Feliz semana! Muchos besotes

martes, 3 de septiembre de 2013

Hablemos de emociones...

¡¡Hola amigos!! ¿Cómo están? Esperamos que super bien.Como cada martes traemos un tema de interés, hoy vamos a hablar de las emociones, algunos consejos.
Como siempre esperando que les sirva y les guste.
Comenzamos...

Prestando especial atención a las necesidades emocionales y sociales...

Necesidades emocionales:

Para que un niño o niña pueda estar motivado a la aceptación de las normas, para que desee comportarse bien, el clima emocional en el cual se lleva a cabo esta educación tiene que ser rico en estímulos que le permitan sentirse aceptado y valorado.La conciencia de sí mismo tiene que ser positiva percibiendo que aquellos que tratan de educarle esperan lo mejor de él o ella y confían en que podrá conseguirlo.
Nada hay más dañino para un niño que un adulto cuyas expectativas sobre lo que puede o no llegar a hacer son inadecuadas transmitiéndole una imagen negativa de si mismo.

Todas las personas en general y especialmente los niños y niñas, necesitan demostraciones de cariño, saber que los adultos con quienes se relacionan les estiman y valoran, así que no escatimes esfuerzos en demostrárselo.Contar con alguien que nos haga sentir que somos capaces de emprender cosas y llevarlas a cabo permite que nos sintamos seguros de actuar libremente.

Algunos consejos para responder a las necesidades emocionales:


  • Es importante centrarnos en lo mejor del niño, no en lo peor.Reconocer los aspectos positivos y ver los negativos como algo que puede mejorar.
  • Sorprenderles haciendo algo bien.Con frecuencia estamos más atentos a las conductas inadecuadas de los niños que a las adecuadas.
  • Reconocerles cualquier pequeño esfuerzo, aunque estemos convencidos de que pueden hacerlo mejor.
  • Convertir las tareas que para ellos son aburridas en una ocasión para jugar.
  • Utilizar la risa con los niños, desdramatizar las situaciones difíciles.
  • Prestar atención positiva.Hay que prestar atención al niño cuando está realizando conductas positivas.Con frecuencia tendemos a prestar atención solo cando hacen cosas que nos molestan y/o están mal y la atención que el niño recibe, aunque sea en forma de reproches, regañinas o castigos, es un potente refuerzo para el niño.Hay que prestar atención cuando hace cosas bien y eliminar la atención cuando lo que está haciendo está mal.
  • Ofrecer incentivos y recompensas.Elogia al niño así sentirá que se valoran sus esfuerzos y avances.
  • Ofrecer alternativas para que puedan elegir.Y así puedan ver que lo que ocurra es fruto de su decisión.



Hasta aquí por hoy, esperando que les haya gustado y servido, les mandamos muchos besotes.
¡¡Feliz Semana!!