Guardería Colorín Colorado

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sábado, 15 de marzo de 2014

Solicitud ayudas Guardería....

¡¡¡¡Hola amigos!!! ¿Cómo están?

Hoy no es martes, pero igual hemos decidido colgar los links en donde aparece toda la información necesaria para la solicitud para las ayudas de guardería.


  • Aquí os dejamos el link del documento en el B.O.C que fue publicado ayer viernes:


https://boc.cantabria.es/boces/verAnuncioAction.do?idAnuBlob=264362


  • Aquí os dejamos el link del Ayuntamiento de santander, donde vienen las bases para la solicitud:

http://portal.ayto-santander.es/portal/page/portal/inet_santander/%5Bhtdocs%5D/%5Bpdf_formularios_digitales%5D/%5Bayudas%5D/Basesdefinitivas2008.pdf


  • Aquí os dejamos el documento de solicitud para las ayudas:

http://portal.ayto-santander.es/portal/page/portal/inet_santander/%5Bhtdocs%5D/%5Bpdf_formularios_digitales%5D/%5Bayudas%5D/SOLICITUDbecas.pdf


Igualmente, por cualquier duda os podéis acercar a una oficina que seguro os informarán.

¡¡¡Feliz fin de semana!! Y esperamos que os haya servido de ayuda ;)

Muchos besotes


martes, 11 de marzo de 2014

Niños con rabietas

¡¡¡Hola amigos!! ¿Cómo están? Hoy traemos nueva entrada en nuestro blog.

¿Comenzamos?

El niño se tira al suelo, berrea, grita, no escucha, no razona… Las rabietas suelen ser comunes a los dos años (casi ningún niño de esta edad se libra de ellas), pero pueden alargarse unos años más.
En el súper, a la hora de irse del parque, o peor aún, en un avión... parece que los niños tuvieran un olfato especial a la hora de elegir el momento más inoportuno para montar el show. Y si la rabieta es con público, mejor.
Los niños nos ponen a prueba constantemente y nosotros nos desesperamos, pero hay que tener en cuenta que no lo hacen con intención de fastidiarnos. Simplemente, todavía no saben expresarse de otra manera.
De momento, el niño no tiene el lenguaje tan desarrollado como para expresar lo que quiere y tampoco sabe todavía cómo manejar el enfado o la frustración que está sintiendo de forma tan intensa. Entonces, ¿qué hacemos? ¿Esperar hasta los 4 años? Se preguntan muchos padres. Lo cierto es que es a partir de esa edad cuando las rabietas empiezan a formar parte del pasado, pero en el día a día, hay muchas cosas que se pueden hacer para, entre todos, acabar con las dichosas pataletas.

1- Prevenir

Anticiparse a la situación es garantía de éxito. Los padres saben perfectamente cuáles son las situaciones que pueden desencadenar una rabieta. ¿Por qué tentar la suerte? No pasa nada por dar un rodeo para no pasar por delante de la tienda de chuches delante de la cual nuestro pequeño angelito disfruta imitando a la niña del exorcista todas las tardes. Y si nos encontramos con amigos en la calle, no podemos pedirle a un niño de dos años que aguante media hora de conversación.
También hay que tener en cuenta que cuando los niños están cansados, hambrientos o incluso cuando están a punto de ponerse malitos están más irritables y son más propensos a las pataletas.

2- Despistar

A María se le ponen las orejas rojas, Jesús aprieta fuerte los puños, Sandra lloriquea y se mueve inquieta en su silla... Son los signos de alarma que avisan de que el pequeño está a punto de perder el control. En estas situaciones hay que echar mano del improvisador que cada padre lleva dentro para desviar la atención del niño. “¡Mira, vamos a contar cuántos coches rojos pasan!”, le dice Sonia a su hija cuando la niña empieza a agobiarse en el autobús.
Otra opción es anticipar las consecuencias, por ejemplo “como te estás portando tan bien, al terminar te subo en el caballito”. Pero ¡ojo!, tratándose de niños tan pequeños la recompensa tiene que ser pronto y no es conveniente hacerlo siempre, ya que así entendería que solo tiene que portarse bien a cambio de premios.

3- Ignorar

Y llegamos al quid de la cuestión. Hemos seguido a rajatabla los pasos 1 y 2 y, aún así, nos encontramos con una hermosa rabieta entre manos. Al igual que pasa con los adultos, con un niño en pleno ataque de ira no se puede razonar. Lo mejor que podemos hacer es ignorar su comportamiento, no prestarle ninguna atención. ¿Y eso por qué? Pues porque la pataleta es un comportamiento negativo y nuestra atención un premio, por lo tanto no tiene sentido premiarle con atención, aunque sea para regañarle, si lo que queremos es que deje de comportarse así.
En casa es muy fácil. Basta con cambiarnos de habitación y seguir a lo nuestro. Seguramente ni tendremos que molestarnos en vigilarlo, ya que es muy probable que nos siga por toda la casa (ya hemos dicho que una rabieta sin público es como un jardín sin flores).
En la calle, es otro cantar. Si estamos en una zona sin peligro basta con alejarnos unos metros, no mirarlo o hacer como que hablamos por teléfono. Si se puede hacer daño o intenta golpearnos a nosotros podemos sujetarlo con firmeza.
En un restaurante, lo más probable es que tengamos que sacarlo fuera un ratito hasta que se calme y, seguramente, en alguna ocasión habrá que ceder y que se salga con la suya. Esta debe ser la excepción y no la norma, ya que si los niños aprenden que llorando y pataleando al final obtienen lo que quieren, estamos perdidos.

4- Pasar página

Y una vez que haya pasado el chaparrón... a otra cosa. Aunque estemos todavía con el 'mosqueo' del mal rato que nos ha hecho pasar, en el momento en el que deje la rabieta le acogemos y damos por zanjado el tema sin hacer comentarios sobre lo que ha ocurrido.
Ya hemos hablado de qué hacer para reducir su mal comportamiento, pero los padres muchas veces olvidamos premiarles cuando lo hacen bien, con lo cual, los niños sacan la conclusión de que solo les prestan atención cuando se portan mal. En el día hay un montón de oportunidades para decirles lo bien que hacen las cosas: “¡Qué bien está comiendo hoy mi niño!”, “¡me encanta cuando juegas con tu primo sin pelearte!”, “¡cómo me gusta qué me ayudes a regar las plantas!”.
Del mismo modo, dedicarle todos los días un ratito de atención en exclusiva, compartiendo un juego del que él sea protagonista, es la mejor inversión anti-rabietas que podemos hacer.

Alguna cosa más sobre las rabietas

Dependen del temperamento del niño. Los que de bebés lloraban mucho y eran difíciles de calmar, pueden tener más rabietas entre los 2 y los 4 años.
La actitud de los padres debe ser tranquila y firme. Si durante la rabieta, los niños ven que 'flaqueamos', esta durará más.
Si nunca hemos ignorado su comportamiento durante las pataletas, es posible que estas aumenten en intensidad y frecuencia tras empezar a hacerlo, pero seguramente remitirá a los pocos días.
Aunque las pataletas parecen eternas, el desgaste físico y emocional de los peques es tan grande que no suelen durar más de media hora y se reducen a 5 o 10 minutos si mantenemos siempre la misma actitud.
Es importante que todas las personas que cuidan al peque sigan las mismas normas, que deben ser pocas y muy claras.

Fuente: Ser padres.




Esperamos que les haya servido de ayuda.Les mandamos muchos besotes, y nos vemos el próximo martes.¡¡Feliz Semana!!

martes, 4 de marzo de 2014

Primeros dientes: ¿Puede tener un niño de un año caries?

¡¡¡Hola amigos!!!!!! ¿Cómo va la semana? Esperemos que genial.
Hoy les traemos una nueva entrada como cada martes...

¿Empezamos?

Aunque no es frecuente, sí que es posible que los niños tan pequeños tengan caries en sus primeras piezas dentales. Te explicamos cómo prevenir la caries en los dientes de leche.

Mitos y verdades sobre la salida de los dientes


La caries se produce por un contacto prolongado de los dientes con la leche (por ejemplo, si el bebé se queda dormido con el biberón en la boca), o con líquidos o alimentos que contienen mucho azúcar, como los zumos, las chuches o las galletas.
Las bacterias utilizan los azúcares que quedan en los dientes de leche como fuente de energía para formar ácidos que empiezan destruyendo el esmalte dental y siguen con la dentina. Eso termina produciendo una caries que incluso puede llegar a provocar la pérdida de la pieza.
La leche materna es menos peligrosa para los dientes, ya que tiene componentes que disminuyen el crecimiento de las bacterias y la producción de ácido, pero el riesgo de formación de caries puede aumentar si se alterna con otros alimentos o con bebidas azucaradas.

Para prevenir la caries hay que:


  • Limpiar con una gasita los dientes y las encías del bebé (incluso si todavía no le ha salido ninguna pieza) después de cada comida.
  • No ofrecerle biberones que contengan líquidos muy azucarados, ni chuches o alimentos que tengan mucha azúcar.
  • Evitar que se duerma con el biberón en la boca.
  • No untar nunca el chupete con miel, azúcar o sirope para tranquilizarle.
  • Al año y pico el niño ya puede empezar a utilizar el cepillo de dientes, pero sin pasta, para evitar que se la trague.

Por: Ser Padres




Esperando que les sirva de ayuda.Nos vemos la próxima semana con más cosas.

¡¡¡¡Feliz Semana!!!!!!!! ;)

Besotes inmensos.

martes, 25 de febrero de 2014

La importancia de los gestos en el desarrollo de la comunicación.

¡¡¡Hola amigos!!! ¿Cómo están? Esperamos que genial.Cómo nos alegramos de estar un martes más con todos vosotros :)

¿Comenzamos?...


Junto con el balbuceo de los pequeños existen infinidad de pequeños gestos que los bebés utilizan para indicar problemas, cosas que les sorprenden, etcétera. Una nueva investigación española ha comprobado que señalar es el primer gesto comunicativo de los humanos, además de poner de manifiesto la importancia de estudiar el lenguaje y el habla de manera conjunta a la hora de analizar el desarrollo comunicativo de los pequeños.

Durante la etapa del balbuceo los bebés todavía producen muchos gestos sin combinarlos con vocalizaciones. Sin embargo, desde el principio del período en que empiezan a producir las primeras palabras (cuatro palabras durante media hora de grabación), los bebés producen la mayor parte de gestos manuales en combinación con vocalizaciones, igual que los adultos.
Si se analizan las combinaciones de gestos con vocalización que los bebés producen se observa que la mayoría de los gestos que se combinan con vocalizaciones son gestos deícticos (de señalamiento y de alcanzar) con una intención comunicativa declarativa (para informar) más que imperativa.
Como explica una de las investigadoras firmantes de la investigación publicada en la revista Speech Communication, Núria Esteve Gibert, “ya en las primeras combinaciones de gesto con vocalización, el patrón de coordinación temporal de ambas modalidades (que consiste en sincronizar el intervalo de tiempo más prominente en el gesto deíctico con el intervalo de tiempo más prominente en la vocalización) es muy parecido al de los adultos”.

Para llevar a cabo su estudio las investigadoras grabaron en vídeo a cuatro bebés mientras jugaban con sus padres desde que tenían casi un año de edad hasta que cumplían los 19 meses. Gracias a estas grabaciones pudieron comprobar que durante la etapa de transición entre el período del balbuceo y las primeras palabras (es decir, antes que el bebé sea capaz de producir dos palabras juntas una detrás de la otra) es cuando el sistema gestual y del habla ya están estrechamente relacionados.
Tal y como apunta la misma investigadora a la agencia de noticias científicas SINC, “cada vez hay más investigaciones que muestran que el estudio del lenguaje y la comunicación humana no se puede llevar a cabo solo con un análisis del habla”.
Estos resultados son los primeros en mostrar cómo y cuándo los bebés adquieren el patrón de coordinación entre gesto y habla, lo que permitirá conocer mejor el proceso de aprendizaje y desarrollo del lenguaje.


Fuente: Ser Padres.


Esperamos que les haya servido de ayuda. Hasta la próxima semana!

¡¡¡¡¡Feliz Semana!!! Muchos besotes ;)

martes, 18 de febrero de 2014

Besos y caricias

¡¡Hola amigos!! ¿Cómo están? Esperamos que genial.Como estamos en el mes del amor y de la amistad.Hoy les traemos una curiosidad.Esperamos que les guste ;)

¿Tu hijo tiene ya un año y medio y aún no sabe dar besitos? ¿Te preocupa? Tranquilidad: aunque la edad media a la que los niños empiezan a dar besos es a los 18 meses, esta fecha es variable.

Cada niño es un mundo y su ritmo de desarrollo puede variar mucho de uno a otro. También la edad a la que están preparados para dar besos. Da igual que un niño empiece a dar sus primeros pasos antes o después. Lo importante es que algún día ande, y si todo va bien, lo va a hacer. A la hora de dar besos, ocurre lo mismo.
Puede que nos apetezca que nuestro bebé nos lance besitos, pero esto va a depender de su madurez neurológica: para dar besos debe ser capaz de fruncir los labios. También depende de su madurez emocional: besar es una forma de mostrar afecto. Y esto, por regla general, suele suceder pasado el año y medio de vida, sobre los 18 meses.

Sabe besar pero no le da la gana

También puede ocurrir. Los niños tiene su propia personalidad, los hay muy besucones y los que no lo son tanto. También hay niños a los que no les importa dar besos a desconocidos y otros se agarran a nuestras faldas ante la mera idea de acercarse a ellos. Podemos proponer a nuetro hijo que dé besos, pero no obligarle. Nunca. Es importante respetar su decisión de no besar, sobre a todo a las personas que no conoce.
La única for­ma de fomentar una determinada actitud es que nosotros la llevemos a la práctica: ¿Nos besamos? ¿Le besamos a él? ¿Cuándo vemos a alguien le damos besos? Nuestro hijo va tomando nota y, cuando está maduro, repite en buena medida nuestra forma de re­lacionarnos con los demás.




Los esperamos la próxima semana con más cositas.

¡¡Feliz Semana!!! Muchos  besotes

domingo, 9 de febrero de 2014

¿Pasa algo si el niño come arena o chupa la esponja del baño?....

¡¡Hola a todos!! ¿Cómo están? Esperamos que genial.Nosotros les traemos la  nueva entrada que trata sobre un tema bastante interesante que le puede pasar a alguno de nuestros lectores.

¿Comenzamos?

Te das la vuelta y... ¡zas! el niño ha comido tierra de una maceta, le ha dado un trago al gel o está chupando su zapato. ¿Es peligroso? ¿Qué pasa si chupa la alfombra o come un trozo de periódico?
Aunque pue­dan poner a prueba nuestros nervios, la mayoría de los objetos que los niños se llevan a la boca no implican peligro ningu­no. Esta son las cosas «chupables» que suelen tener a mano:

No hay peligro


  • Un peluche, sus sábanas, el borde de una manta... No hay ningún problema si los chupa. La cantidad de detergente que pueden ingerir es mínima. Lo único, hay que vigilar que los peluches no tengan ningún elemento suelto que pueda tragarse.
  • Arena, tierra de las macetas... La cantidad que pueden tragarse antes de que les pillemos es ínfima, o sea que no pasa nada. Otra cosa sería que la arena de la playa o del parque no estuviera limpia (puede haber colillas, trocitos de cristal, excrementos de animales que pueden producir enfermedades...), pero si el sitio es de confianza no hay problema. “El plato favorito de mi hijo es la tierra”, cuenta Sofía, “cuando veo que tiene en la boca le digo que haga una pedorreta para que la escupa. Es efectivo y además, se parte de risa”.
  • El móvil, el mando de la tele... Les llama mucho la atención porque son objetos cotidianos y nos ven todo el día con ellos en la mano, lo que los hace doblemente apetecibles. No hay peligro para los niños salvo que se desprendan piezas pequeñas (sobre todo pilas o baterías) que se puedan tragar.
  • La alfombra o la funda del sofá: El único problema es que pueda encontrar objetos pequeños entre las hebras de la alfombra o escondidos entre los cojines del sofá y los ingiera.
  • Juguetes (también los del parque): Con limpiarlos de vez en cuando con un trapo húmedo y jabón es suficiente (lo mismo para la suela de sus zapatitos), pero es importante vigilar que no tengan piezas pequeñas que se puedan soltar. Cuando en casa hay niños de diferentes edades, hay que asegurarse de que las piezas pequeñas de los juguetes de los más mayores no queden al alcance de los menores de tres años.
  • Gel, la esponja, pasta de dientes... No pasa nada si chupan o ingieren una pequeña cantidad. Con la esponja, hay que mirar que no tenga trozos que se puedan desprender y cambiarla de vez en cuando para que no acumule suciedad.
  • Libros, revistas, periódicos... Nada escapa a la sed de cultura de nuestros niños. La cantidad de tinta que se desprende al chupar el papel es tan pequeña que no hay que preocuparse por la salud de los peques. Eso sí, si se tragan una bola de papel podrían atragantarse.


Sí hay peligro


  • Productos de limpieza, bebidas alcohólicas... Todas estas cosas tienen que estar guardadas en armarios con cierre de seguridad o en estanterías altas donde los niños no lleguen.
  • Frutos secos: Su consumo (al igual que el de caramelos duros redondos, uvas enteras, o aceitunas con hueso) está desaconsejado para los niños de menos de tres años por el riesgo de atragantamiento.
  • Pilas de botón: Son muy tóxicas, así que si hemos visto o si tenemos la duda de que ha ingerido una, hay que acudir al hospital cuanto antes.
  • Un alfiler, un imperdible, un palillo de dientes, unas pinzas de depilar... cualquier objeto afilado o con bordes y aristas puede provocar importantes heridas. Si el objeto se ve desde fuera, con mucha calma intentaremos sacárselo. Si no se ve, podemos animarle a que tosa para expulsarlo. Pero si el objeto no sale, lo mejor es ir a urgencias.


Hay que preocuparse cuando…

Hay algunos indicadores que pueden darnos a entender que nuestro hijo se ha comido algo que no debía. Por ejemplo, si presenta lo que los médicos llaman 'bajo nivel de conciencia' (está demasiado somnoliento, no responde a los estímulos) puede ser que haya ingerido medicinas. Del mismo modo, el dolor al tragar o el babeo pueden darnos a entender que tiene un objeto extraño alojado en la garganta.
Por: Ser padres



Esperamos que les haya servido de ayuda.Les deseamos una ¡¡Feliz Semana!! Hasta la próxima Colorines.
Besotes y abrazos de oso!!!!

lunes, 3 de febrero de 2014

¿Debemos preocuparnos por la gripe ?

¡¡¡Hola amigos!! ¿Cómo están? ¿Qué tal va la semana? Esperamos que genial.
Hoy, traemos un tema de interés,que se está escuchando en todos los medios de comunicación,la temida: Gripe.

Como cada invierno, llega la época de gripe y ya se han escuchado casos graves de personas ingresadas debido a las complicaciones de la enfermedad. Sin embargo, no existe una alarma específica para la población infantil y las autoridades sanitarias transmiten un mensaje de calma.
La gripe vuelve a ser noticia en nuestro país y este año ya se han producido algunos fallecidos. No obstante, las autoridades sanitarias han indicado que las cepas en circulación del virus de la gripe A son las habituales. En el caso de los niños, no hay ninguna alarma especial ni se prevé que este año vaya a ser peor que otros, por lo que los médicos recomiendan a los padres tranquilidad, y limitarse a seguir las medidas de prevención habituales.

¿Debo vacunar a mi hijo?

Solo es necesario vacunar a los niños con factores de riesgo, es decir, que sufran cualquier patología crónica: problemas de corazón, enfermedades respiratorias como asma, parálisis cerebral, enfermedades crónicas de tipo renal o hepático, etc.
Aunque la campaña de vacunación de la gripe suele ser en otoño, este año se ha ampliado y si, tu hijo se encuentra dentro del grupo de riesgo, aún puedes
encontrar vacunas en los centros de salud.

¿Qué hago si mi hijo tiene gripe?

En el caso de los niños es complicado diferenciar un catarro normal de una gripe, ya que los síntomas son muy parecidos, pero si el niño tiene fiebre es mejor llevarlo al médico para que lo evalúe. Recuerda que no debes medicarlo por tu cuenta, ni mucho menos darle antibióticos.
La gripe es una enfermedad producida por un virus y por eso no tiene un tratamiento específico, aunque le puedes dar antitérmicos para bajar la fiebre y aliviar las molestias, hacerle beber líquidos con mucha frecuencia y tratar de que el niño guarde mucho reposo.

Recuerda que la gripe es muy contagiosa, así que es mejor esperar a que esté curado del todo para llevarle de nuevo al colegio: así evitaras trasmitir la enfermedad a otros niños. Una vez que ya no tenga fiebre y veamos que vuelve a jugar con normalidad podemos estar tranquilos y retomar la actividad habitual.




Esperamos que les haya servido de ayuda.Nos vemos la próxima semana con más cositas.Les mandamos abrazotes y les deseamos una ¡¡¡Feliz Semana!!!